
Estos últimos meses he hecho un descubrimiento genial: las series de televisión. En realidad ha sido un reencuentro con una sensación perdida hace tiempo, la de seguir algo en la caja tonta con la fruición de los más enfervorecidos fans de los culebrones. Recuerdo
series míticas de hace muchos años, como
Los Hombres de Harrelson, Un hombre en casa (y
Apartamento para tres y Los Ropper, of course),
Arriba y Abajo, Falcon Crest, Aquellos maravillosos años, o la gamberra y surrealista
Búscate la vida, protagonizada por el Ignatius O´Reilly de la ondas hertzianas, Chris Peterson. Más tarde recuerdo haber seguido con interés
Twin Peaks, Doctor en Alaska, CSI o Friends. Series como
Los Soprano inauguran la era de las series modernas, y al éxito de la ya mencionada
Friends se unen, en los últimos cinco años, la gran aceptación de las historias de los chicos de Gil Grisom en
CSI, con sus sucesivas sucursursales, o la moda de las tramas hospitalarias, que alcanzan su éxito masivo con
House y
Anatomía de Grey.Las televisiones, con Cuatro abriendo fuego, están apostando muy fuerte por unas cuantas series -creo que todas americanas- que están logrando audiencias fenomenales. Tienen los mejor de la tele, lo mejor de las películas, bandas sonras más que decentes y te dejan de una semana para otra intrigado hasta la médula... ¿Qué mas se puede pedir? Os pondré dos ejemplos con los que estoy absolutamente enganchada:
Héroes y
Prison Break.

Prison Break, como su título avanza, es una serie sobre una fuga carcelaria.
La Sexta acaba de comenzar a emitir en abierto (la Fox en canales de pago) su segunda temporada, que en su estreno en EE.UU. tuvo más de 9 millones de espectadores, y ha llegado a alcanzar los 12 millones. La primera tanda de capítulos se ha visto ya en 100 países de todo el mundo. Os aseguro que es trepidante. Las aventuras de los chicos encerrados en Fox River se siguen de buen grado por la factura técnica, los magnifícos actores (entre los que tengo que destacar -debilidad personal-, a Wenworth Miller y sus increíbles ojos azules), y un intrigante guión lleno de sorpresas, no sólo intramuros...
Héroes se emite en este momento en Telemadrid y SciFi, canal de pago de Digital+. Además de su web oficial, Héroes dispone de
su propia web en castellano, de páginas en las cadenas españolas que la emiten, y de webs "ocultas" que los fans de la serie y frikies de la red en general rastrean para acceder a sus contenidos exclusivos. Los programas
peer2peer como Emule cuelgan los episodios nada más emitirlos -para disfrute sin ánimo de lucro de todos sus seguidores-, y por supuesto, tiene su propia entrada en Wikipedia.
La trama, es también de lo más atractivo, pero esta vez en versión ciencia ficción. Se va a producir una gran explosión nuclear, pero en la Tierra hay seres aparentemente normales que tienen superpoderes. Son gente corriente con un don extraordinario, pero todos diferentes. De nuevo la factura técnica y los actores son dos de las bazas de la serie, pero el guión tampoco deja respiro. Así que es fácil -y psicológicamente hablando también comprensible-, identificarse con esos héroes anónimos (el bueno de Petrelli o el genial Nakamura, por ejemplo) que intentan salvar el mundo sin hacer demasiado ruido. Todos querríamos ser uno de ellos.
Contadme qué serie os tiene enganchados...