23 ago 2011

El final del verano: chanclas y amebas

Va acabando el verano y no puedo resistir la tentación de patalear -esta vez públicamene y por escrito- contra una de mis mayores fobias veraniegas. Es cierto que por diversos motivos no tengo especial querencia por la época estival salvo porque ofrece vacaciones, pero hay algo característico del veranito que consigue sacarme de mis casillas hasta extremos insospechados: las amebas en chancletas.

Chanclas, chancletas, flip flops, thongs, llámalas como te plazca, son lo peor. De ser un calzado única y exclusivamente concebido para pisar las playas (por ser lo más práctico para evitar los hogos, combatir el calor y pisar ela arena), ha pasado a usarse los últimos años como 'el' calzado veraniego, no importa dónde, cómo, ni cuando. Comprendo que en verano apetece soltarse y estar fresquito, pero es que hay cretinos y cretinas que se ponen las chanclas el 15 de mayo y no se las quitan hasta el mes de septiembre. Para ir a la compra, para salir a pasear, para ir al cine, para montar en moto, para ir de fiesta. ¿Es que todo el mundo se ha vuelto fetichista?

Además de ser un calzado poco seguro en según qué situaciones -he visto a algún que otro tontaco chancletero cortarse los piezuelos con los vasos rotos de una disco-, son malísimas para la salud de los pies (esto lo dicen los podólogos, no yo) y distan mucho de cumplir los mínimos requisitos que exige la decencia. ¿Por qué? Porque la mayoría de la gente no tiene unos pies que merezcan ser expuestos en público, porque los pies desnudos en la calle se ensucian y porque no hay atuendo que case con unas chanclas que no sea un bañador. Se puede ir muy de sport en verano porque hace calor, pero las chanclas son para la playa y para su casa, oiga.

Eso por no hablar de que muchos chancleteros, las amebas en chanclas, acostumbran a acompañar la liberación de sus piececillos con un andar desganado, como si ese verano que tanto les gusta hubiese desecado hasta la última neurona de su cerebro, incapaz de coordinar un caminar digno de un ser humano. Arrastran los pies como los ancianitos, produciendo una irritante fricción en el suelo que altera al más pintado y tienen un aspecto deleznable. Chancleteros del mundo: si no tenéis el detalle de guardar vuestros pies de la vista ajena, al menos moveos como personas, no como zombies estivales en busca de la pisci más cercana. Vuestra imagen os lo agradecerá. Y yo mucho más.
Foto: Woodlouse

7 feb 2011

Alimentando paradojas

El mundo moderno está lleno de paradojas. Paradojas que, cuando se nos presentan, asumimos naturalmente, como si en nuestro fuero interno estuviéramos seguros de que el mundo está loco y de que ya no hay quien arregle este desaguisado. Esta broma de la imagen, que corre por Internet, es una de esas incomprensibles situaciones de estos días que, a poco que se pare uno a pensar, desafían todas las leyes de la razón, del sentido común y le hacen a uno cogerse unos cabreos supinos en cuanto rasca un poco la superficie.

Julian Assange, fundador y alma mater de Wikileaks, está siendo acosado como cabeza visible de una organización con la que la mitad de la humanidad simpatiza, aunque a buen seguro a unos cientos de individuos no les importaría pasar al tipo directamente por la guillotina si pudieran. Y eso, como reza la imagen, por compartir información secreta de empresas con el resto del mundo para que sepamos de qué va este juego en el que estamos metidos, sin saber muy bien cómo ni por qué.

Su compañero de viñeta, el creador de Facebook, es por el contrario,un personaje que entre el común de los mortales no despierta buenos sentimientos: cae mal, pero provoca envidia, una de esas cosas que las personas religiosas califican de pecado mortal. Sin embargo, no le falta reconocimiento público, dinero a espuertas y premios. Y eso por montar un chiringuito cibernético que lo sabe todo de más de 500 millones de personas y, probablemente, compartirlo gustosamente con las grandes corporaciones socias de su empresa. Entre ellas Microsoft o Digital Technologies, que tiene intereses en Zynga (creadora del popular juego Farmville y otros similares en Facebook) y Groupon, web de descuentos colectivos. Digital Technologies está íntimamente relacionada con Goldman Sachs, firma de inversión de esas metidas de lleno en el origen del cataclismo financiero, y sospechosa no sólo de sobrevalorar el precio de Facebook sino de ir viento en popa maquinando todo tipo de operaciones al borde de las leyes, porque recientemente ha triplicado el sueldo de su CEO en plena crisis.

Mientras, nosotros pobres mortales azotados por los vaivenes de la terrible crisis que nos ha tocado vivir (y sobre esto también habría que hablar largo y tendido), seguimos alimentando a estos grandes monstruos paradójicos con lo mejor de nosotros mismos: todos y cada uno de los detalles de nuestra intimidad, nuestros gustos y nuestros deseos, para que sepan mejor qué, cómo y cuándo seguir vendiéndonos cosas que no necesitamos, pero que adoramos. Paradojas.


26 jun 2009

Despropósitos

Viendo un rato en la tele uno de esos programas de entretenimiento montado en torno a lo sucedido en otros programas, he recordado por qué frecuento tan de tarde en tarde el tubo catódico. Resulta que en un programa mañanero de esos que aupan a cualquiera a la categoría de 'tertuliano' -horrenda palabreja donde las haya-, ha intervenido un periodista del diario catalán La Vanguardia que se asombraba por el tremendo revuelo montado con la noticia de la muerte de Michael Jackson. Este señor, que es muy libre de que no le gustase Jacko, ha asegurado que no había escuchado una sola canción del llamado Rey del Pop en toda su vida. Ja. Es altamente improbable, por no decir imposible, que alguien que vive en este planeta no se haya topado jamás con una canción de alguien que vendió en vida (ya veréis tras su muerte) 750 millones de discos.

No contento con airear su absoluta ignorancia ya no musical, sino cultural en general -de discrecionalidad discutible para un periodista, sea cual sea su especialidad-, el susodicho ha asegurado que se alegraba horrores de estar destinado en Madrid, porque la portada del periódico se elabora en Barcelona, así que no había tenido que perder ni un minuto de sueño debido al óbito de Jackson. Pero aún hay más: ignorando la impresionante cobertura mediática mundial de la noticia -que recorrió el mundo en minutos en cuanto el primer medio dio la voz de alarma-, el 'tertuliano' ha asegurado que, de haber dependido de él, la muerte de Michael Jackson hubiera ocupado un pequeño cuadro en la portada de La Vanguardia. Olé!

El segundo despropósito que he tenido que contemplar ha sido el comienzo de una de las últimas ediciones de Madrid Directo, que comenzó uno de estos días con una cesárea en vivo. Por si no fuera suficiente con tener que presenciar (sin previo aviso) cómo los médicos extraían al recién nacido ensangrentado de las entrañas de su madre, el obstetra quiso hacer una gracia a la cámara -todo sea por el show-, y en cuanto el pequeño tuvo los brazos fuera del cuerpo de la parturienta, el médico agarró con fuerza uno de sus bracitos y lo agitó desaforadamente como si el bebé estuviera saludando al público.

Sólo puedo preguntarme: ¿por qué alguna gente se vuelve loca cuando hay una cámara delante? ¿queda algún límite que no se pueda cruzar cuando la tele está presente? Como cantaba el gran Freddie Mercury, "the show must go on". Pasen y vean.

Foto: 'Forgotten television'. Autowitch en Flickr

11 jun 2009

Redes P2P: el ejército ayuda a detener a los "piratas"

En Francia, tras numerosas refriegas entre los gestores de derechos y los defensores del P2P, se aprobó finalmente la ley que permitirá cortar el acceso a Internet a quienes descarguen archivos. Pero si esa noticia era mala, las secuelas no son menos oscuras, porque según publicaba El País hace un par de días, esta victoria ha conseguido que la organización "antipiratería" ALPA se crezca hasta límites insospechados, llegando a convencer al Gobierno de que la red P2P SnowTigers era una organización criminal.

Así obtuvieron el permiso para usar las redes espía del ejército con el fin de localizar y cerrar la página y los 20 servidores del enlace BitTorrent que usaban 250.000 internautas. Con su intervención, los militares contribuyeron también a la detención de 10 personas a las que se acusa de generar ingresos por valor de varios miles de euros que, según ALPA, pertenecen a los titulares del copyright de los archivos. Todos los internautas que hayan donado dinero a la página SnowTigers también serán puestos a disposición del juez. El presidente de la sociedad ALPA está encantado de su hazaña que "excede las fronteras de Francia" y dice que ha trabajado "codo con codo" con los militares para conseguir cerrar este sitio.

Sinceramente, creo que utilizar al ejército para perseguir a los responsables de las redes P2P es absolutamente desproporcionado, indignante y da mucho miedo. ¿Tan fuertes son las gestoras de derechos y las organizaciones anti-piratería -puros intermediarios- como para conseguir que el ejército se vuelva un arma de persecución de Internautas díscolos? Sarkozy a ha dicho que el tema de las redes P2P es un asunto de seguridad nacional, afirmación algo folclórica cuando el mundo entero sufre una crisis económica y de confianza en el sistema de no te menees. Y es precisamente este panorama, que pide a gritos un cambio en los sistemas que rigen el mundo, cuando los gobiernos se obstinan en apoyar el sistema de intermediarios culturales que se quedan con gran parte de las ganancias de los creadores por hacer bien poca cosa, aparte de decidir por nosotros qué películas debemos ver, qué música debemos escuchar y qué libros debemos leer.

Es inconcebible que los creadores, a quienes nadie niega su derecho a percibir un justo pago por su trabajo -como desea cada individuo de este planeta-, apoyen a los parásitos que durante décadas se han enriquecido de su trabajo, controlando el acceso a la cultura de los habitantes de este planeta. Ese negocio está herido de muerte en este nuevo mundo digital, pero se resiste a morir si no es matando a quienes abogan por el libre acceso a la cultura. Es hora de tomar partido.

Foto: RinzeWind en Flickr


3 feb 2009

El anuncio de la semana

La Superbowl es no sólo el acontecimiento deportivo del año en Estados Unidos, sino también una magnífica oportunidad de ver algunos de los mejores anuncios del año. Las marcas y los publicitarios echan el resto, sabiendo que la audiencia estará pegada al televisor.

14 ene 2009

Un pequeño malentendido

Estoy un poco sorprendida. Me he desvelado, y haciendo algunas cosillas con mi Mac para pasar el rato y esperar a Morfeo, abro mi abandonado correo de Yahoo dispuesta a hacer un poco de limpieza. Y hete aquí que una pop-up del propio Yahoo me espeta de pronto: "!Ya es hora de que le digas a Yahoo lo que piensas!". Y voy yo, y pienso: "Vale, hagamos una encuesta para estos chicos tan majos de Yahoo". Y abro la encuestita. 

Aparece entonces una ventana nueva con el logotipo de una de esas empresas de sondeos cibernéticos. Me pregunta mi sexo, mi rango de edad (de tan sólo un par de años por opción) y luego ataca impasible: "¿Cuándo tiene usted pensado comprar su próximo coche?". Y me he quedado a cuadros, la verdad. 

Pensaba que el clásico de Internet, el pionero Yahoo, esa empresa cuyas monísimas oficinas fashion he visitado, querría escuchar mi buena opinión sobre algunos de sus servicios. Y no. Querían saber mi me voy a comprar un cohe. Al intentar responderles que nunca - o al menos de momento-, veo que el plazo máximo que me otorgan para tomar esa decisión es de seis años, creo. Así que marco esa opción.

No ha debido gustarles mi respuesta a los señores de Yahoo porque, de inmediato, otra pantallita que se me ha antojado menos amable, aunque igual de directa, me decía: "Lo sentimos, no encaja usted con el perfil que buscamos para esta encuesta". Y ahí se acabó mi feed-back con esos chicos tan majos de Yahoo. No les debe gustar la gente que no compra coches... 

2 dic 2008

¿Polidiotas?

Viendo un poquito la tele mientras comía el otro día,  cacé al vuelo una noticia sobre Telemadrid, una cadena que, como todas, tiene sus defensores y sus acérrimos detractores, sobre todo por causa de lo de siempre, la politización de las cadenas públicas. Sin embargo, esta vez -y ya era hora- la novedad me supo a hito que esperemos que la competencia se apresure a copiar, igual que hacen con todos esos programas basura que clonan y repiten hasta provocar la naúsea. Resulta que Telemadrid va a emitir programas infantiles -dibujitos principalmente, creo- en inglés, con subtítulos también en inglés para que los nenes se acostumbren desde pequeños a otro idioma. Por fin alguien se ha dado cuenta del lamentable nivel de conocimiento de otras lenguas que tenemos los españolitos. Y lo mejor para remediar este desastre políglota es que los infantes lean y escuchen otros idiomas lo antes posible, para que cuando se pongan a estudiarlo, estén al menos familiarizados con determinados sonidos, con la música de otras lenguas. Si como en otros países en España también hubiéramos visto en la tele determinados programas -series extranjeras, películas, etc.- en otros idiomas desde hace años, el nivel de dominio de otras idiomas habría avanzado muchísimo. Pero sorprendentemente, a nuestros responsables educativos nunca les ha importado demasiado este asunto. A ver si cunde el ejemplo. 


22 sept 2008

Discriminación ¿positiva?

Mi chico dice que debería existir una asociación de hombres que protestara por el nuevo anuncio del Seat Ibiza, en el que sus ocho pilotos del Mundial de Turismos corren como posesos y se pelean por llegar al nuevo modelo de la firma, en el que ya está sentada una rubia -la piloto suiza Christina Surer- que les mira desdeñosa y sale quemando rueda mientras exclama: ¡hombres!. Sí, dan una imagen un poco patética de los pobres pilotos -en broma, por supuesto-, pero si los papeles hubieran estado cambiados y fueran las mujeres las que pelearan por llegar al coche, seguro que las feministas ya hubieran puesto el grito en el cielo. Eso nos hizo pensar en la discriminación positiva, que como bien sabéis, es un término tan maravillosamente idiota como el de las catástrofes humanitarias. Porque no puede haber discriminación buena. La discriminación siempre perjudica a alguien. Otra cosa es que nos la sople discriminar a los hombres porque siempre lo tuvieron más fácil. Pero claro, el que se ve discriminado ahora en favor de una mujer puede ser el hijo o el nieto del que lo tuvo más fácil que las féminas de su tiempo. Y no tiene la culpa de nada.
Así que no, no me gusta la discriminación positiva. Ni las catástrofes humanitarias. Ni las personas humanas.

29 jun 2008

Campeones

Hemos ganado la Eurocopa. En este momento, las plazas de mi barrio y la mayoría de las calles de la ciudad están a rebosar de gente celebrando el triunfo de la Selección, en un desbordado mar de alegría pocas veces visto en esta ciudad. Ha sido una Eurocopa seguida como nunca antes. Y es que Cuatro lo ha hecho pero que muy bien. Desde el calentamiento previo del ambiente con un lema que terminó por cumplirse, y un despliegue de medios que ha tenido pegados a la tele a todos los españolitos, hasta la celebración final que aún nos queda por vivir mañana cuando los héroes del balón vuelvan a la ciudad a entregar la copa de la victoria.

Hemos visto a los jugadores hacer maravillas y luchar en el campo, hemos visto los palcos del estadio de Viena lleno de personalidades, y hemos visto a miles de personas congregadas en la Plaza de Colón siguiendo el camino del triunfo hasta la final. Una gran campaña de marketing, un despliegue técnico impecable, una realización sin pegas y una animación del público que sin duda les habrá reportado no sólo mucho dinero, sino también un seguimiento mediático sin precedentes. A pesar de que, como escribía el otro día, la memoria reciente no falla para los problemas que sin duda tiene este país, hoy hemos conseguido olvidarlos para celebrar una gran alegría nacional. Que un poco de patriotismo de vez en cuando tampoco hace mal. Felicidades.

27 jun 2008

La jungla urbana: los mediadores (II)

Ya escribí en su día en mis reflexiones sobre la jungla urbana acerca de esos molestos individuos que se paran en grupos en las aceras de las calles, cortando el paso a los demás viandantes y molestándose cuando se les hace notar que uno necesita y tiene también derecho a usar la acera. Los mediadores.

Hoy me detendré en la fauna que pobla ya hace años los túneles, escaleras y pasillos del metro de Madrid, individuos e individuas -que diría la ministra de Igualdad- que harían las delicias de cualquier exterminador social deseoso de imponer el imperio de las buenas formas. Aquí también hay mediadores, de gran categoría, esos y esas que se meten en el vagón con un trotecillo cochinero a la vez dinámico y apurado, para luego pararse en seco en cuanto alcanzan el interior del convoy. ¿Es que acaso -cretinos egoístas- no se os ha ocurrido que tras vosotros puede llegar por los pelos alguna otra apurada persona que tampoco quiera dejar escapar ese tren? Pues cuando esto ocurre, el último en llegar se encuentra con que su trotecillo cochinero se da de bruces con la espalda del idiota que acaba de entrar y se ha quedado parado justo delante de la puerta, ya bien agarradito a alguna barra y felicitándose por su hazaña. Y claro, hay que solicitar permiso para entrar, como quien pide perdón por haber hecho algo malo. Otra opción son los codazos, también práctica habitual en estos casos.

Eso por no hablar del atasco que se monta en los alrededores de las puertas de los vagones, y que le obligan a uno a ir oliendo el cogote del vecino -cuando no algo peor-, mientras el centro del habitáculo permanece bastante despejado.

Luego están los que se quedan parados a la izquierda en las escaleras mecánicas e impiden el paso. ¿Donde ha estado esta gente desde hace veinte años? Veinte años, que es el tiempo del que deben datar los carteles en el metro que piden amablemente a los viajeros que se sitúen a la derecha en las escaleras para permitir el ascenso rápido de aquellos que quieran pasar. Veinte años de machacona cartelería para que algunos sigan haciendo lo que les sale del culo. ¿Por qué, dios, por qué?

¿Para cuándo una Asignatura de Ciudadanía que enseñe estas cosas en los coles?
Photo: Varmazis

Dichosa memoria

Antes de nada, dos cosas: tengo un novio argentino y no me gusta el fútbol. Lo digo porque el otro día, viendo el partido de la Eurocopa entre España e Italia, se me ocurrió hacer algunas de esas preguntas que a veces hacemos las mujeres sobre el fútbol. Mi novio, como buen argentino amante del 'deporte rey' me ilustraba, hasta que se me ocurrió comentar ingenuamente (ignorando de forma imprudente la procedencia de mi amado) lo que yo creía una verdad absoluta: 'pues los futbolistas españoles son famosos en todo el mundo'.

Algo que yo consideraba un dogma de fe -habida cuenta de la importancia del fútbol en este país y sumando mis experiencias personales-, se convirtió en una ocasión de chufla a mi costa. 'Los futbolistas españoles no son famosos en ningún sitio', vino a iluminarme mi chico, con un puntito entre guasa y suficiencia. Yo intenté defenderme como pude, alegando que hasta en Túnez, país que visité hace ya muchos años, los niños por la calle gritaban como un todo '¡¡¡Raul-Real-Madrid!!!', al ver pasar turistas españoles. Ni por esas.

Al final, viendo que mis esfuerzos eran en vano. Decidí quedarme callada, no sin sentir cierto resquemor patriótico que aún me produce un ligero desasosiego. Porque a ver: sean o no los futbolistas españoles famosos en todo el mundo, que lo son, y más ahora, ¿a mí qué más me da? ¿es que acaso me he contagiado de esa fiebre patriótico-futbolera que asola el país porque nuestros chicos están logrando por fin pasar de cuartos? ¿Es que no hay cosas más importantes de las que preocuparse en estos días aciagos que de celebrar triunfos deportivos? ¿Será verdad que estas cosas nos adocenan y nos mantienen contentos para que no nos ocupemos de lo mal que está todo?

Lamentablemente el buen fútbol en las botas de los chicos de Aragonés no me ha hecho olvidar que los bancos quieren sacarnos hasta la sangre después de tener gran culpa de esta crisis, que la Unión Europea quiere que trabajemos 65 horas semanales cargándose de un plumazo logros sociales conseguidos con sangre, sudor y lágrimas. No se me olvida que las leyes de inmigración, el poder abosolutista y ultraconservador de los Estados europeos y la corrupción enquistada en este país se parecen cada vez más a la películas de ciencia ficción sobre un futuro atroz; no se me olvida que los recursos de la tierra cada vez son más escasos y seguimos tirando de ellos como si tuviéramos el infinito cuerno de la abundancia. No se me olvida que este mundo cada vez tiene menos sentido y que los seres humanos ya hemos demostrado muchas veces que somos tan apáticos e ingenuos que cualquier enano mental con delirios de grandeza puede llevarnos al caos. Y ya me gustaría olvidar, ya me gustaría.

Dichosa memoria.

7 feb 2008

De proverbios y frases célebres: arreglando el corazón.

Dice un proverbio chino: "La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?". Gran pregunta, sí señor. ¿Podríamos cuidar corazones y almas con el mismo empeño que ponemos en estar bien peinados y vestidos a la última? ¿Seríamos capaces de alisar las penas con la misma avidez con la que corremos a las clínicas de cirugía a luchar infructuosamente contra el tiempo? ¿Podremos iluminar el espíritu con la misma diligencia con que machacamos nuestros cuerpos en torturadoras máquinas de gimnasio?
Me ha costado casi dos meses volver a escribir una entrada en este blog desde el pasado año. Pensaba pedir disculpas, pero luego he decidido que no ha lugar: este es mi patio de recreo y pasaré por él simpre que me apetezca. Y cuando no, pues no. Quizá empezar un nuevo año resulta cada vez más trabajoso, hay que hacerse a la idea. Y aunque la esencia misma del blog es la actualización continuada, no considero que esta bitácora deje en sus silencios colgados a miles de fans ávidos de mis comentarios, aunque respeto y quiero a los pocos amigos que por aquí pasan de vez en cuando. Y aquí estoy. Feliz año nuevo.

27 dic 2007

La jungla urbana: huelga y vergüenza

Los trabajadores de los servicios de limpieza del metro de Madrid están en huelga. No seré yo quien niegue a nadie tal derecho, pero cuando los métodos de presión de los huelguistas incluyen -como ha podido verse en las grabaciones de las cámaras del suburbano- rociar el suelo de entrada a una estación con aceite, la cosa pasa de castaño oscuro. El bárbaro cretino al que se le ocurrió semejante cosa hizo caer de morros -que se sepa- a dos señoras, y con semejante acción pierde el derecho a la huelga y hasta a llamarse ciudadano y persona. No tengo idea de si alguna de las dos mujeres cuyo resbalón provocado captó la cámara del metro ha sufrido
algún daño, pero podrían, porque la costalada fue monumental. Y entonces habría que ir a buscar al imbécil al que se le ocurrió pagarla con los usuarios del metro, para que le procesen por atentar contra la integridad de los viajeros, que nada tienen que ver con las condiciones laborales de los limpiadores de ese transporte público. En algunas webs se especula con que la propia patronal sea responsable de semejante despropósito, con el objetivo de manchar la imagen de los huelguistas. Sea como fuere, al animal que vertió el aceite había que haberlo mandado a limpiarlo todo con la lengua.

Eso sí, nos hacen un gran cumplido a los madrileños estos señores huelguistas que esparcen basura por doquier, al pensar que sin su ayuda no se notará después de diez días que el metro no se limpia. No hacía falta, hombre.
Foto: Robert van der Burg

24 dic 2007

Felices fiestas

Sólo quiero desearos a todos unas muy felices fiestas con vuestras familias, amigos, y toda la gente a la que queréis. Que las Navidades sean geniales y las paséis como más os guste. Cuidadín con los excesos gastronómicos y alcohólicos. Si habéis sido buenos, los Reyes Magos os traerán regalitos majos y modernos, ya veréis. El gordito de rojo está pasado de moda y, además, no es lo que parece, que lo sepas...

20 dic 2007

A falta de noticias, gatos

Contemplo con estupor como el telediario de este mediodía en Antena 3, a falta de noticias de relevancia, nos enseña unas imágenes que dicen ser de la nueva felicitación navideña de los gatos cantores: un montón de fotos animadas y videos de gatitos maullando villancicos. Es uno de esos montajes graciosos, pero cutres hasta la saciedad, que corren por Internet cada año por estas fechas. Resulta que hasta se venden discos y dvd´s con las musiquitas felinas. Mira que me gustan los gatos, pero ¿de verdad no había nada más interesante que contarnos? Venga ya... Esto es un criterio periodístico y lo demás son cuentos.

27 nov 2007

Ricardito en el País de los Soviets III y IV: Guía rápida de supervivencia eslava

1-Si pides algo de beber en un local con música de baile, da igual la índole del mismo, no te acerques donde está el tumulto. Los eslavos bailan de forma diabólicamente desaforada y lo más probable es que tu 'caipirinha' termine por el suelo.

2-Si tu viaje es a Bielorusia, deja tu monedero en casa y cómprate uno nuevo de gran capacidad. El rublo bieloruso es una moneda hiper devaluada y puedes tener 5 kilos de papel en los bolsillos a la que te descuides.

3-Cuando compres agua, asegúrate de que es "no carbonatada", que a esta gente le va mucho.

4-No te enamores.

Sorpresas te da la vida:

Cuando decidí venir a Bielorusia, contaba con que ciertas personas me echarían una mano, personas que conocía y que creía buena gente. Por un momento rocé la desesperación al ver que a dichas personas mi destino les importaba un rábano pero, como dice la canción, sorpresas te da la vida, y ahora os escribo este correo en honor a Fidel y Anna. Fidel es un cubano al que conocí durante una comida de penas 20 minutos. Él me dedicó dos días completos de su tiempo para resolver mi papeleo legal. Sin él tendría que haber abandonado el país esta misma semana. Anna es una chica que conocí a la salida del metro. Ella me ha facilitado mi papeleo e integración en la Universidad. Ambos hicieron lo que hicieron sin pedir nada a cambio, sin tan solo esperarlo. La vida es bella, cuando le da la gana.

17 nov 2007

De proverbios y frases célebres: nadie escarmienta en cabeza ajena

He encontrado en alguna parte una recopilación de proverbios del mundo. Algunos me gustan especialmente y reflexionando sobre ellos -y también sobre frases célebres, refranes y demás axiomas-, creo que nos gustan tanto (a mí al menos), no sólo porque son pequeñas gotas de sabiduría existencial, sino sobre todo, porque al comprender su significado al haber experimentado uno mismo lo que describen en sus propias carnes, leerlos produce la satisfacción del conocimiento. "Sí, claro, estoy complemente de acuerdo", puedes pensar. O "qué gran verdad", es frecuente exclamar. A veces también se está en desacuerdo, sí, pero en todo caso, siempre con la serenidad que da el conocimiento de causa. De no haber vivido la situación o sensación descrita, de no saber de qué habla el refrán, el proverbio o la frase, su potencial previsor no servirá para nada. Ya lo dice bien claro aquel "nadie escarmienta en cabeza ajena".

Proverbio sueco: "La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras"

15 nov 2007

El italiano de 'Supermodelo' y las empresarias del futuro

Me cuenta un colega -que estuvo ayer en un encuentro del Instituto de Empresa y la Cámara de Comercio para emprendedores- una anécdota jugosa. El evento registró una notable asistencia, compuesta en su mayoría por jóvenes estudiantes, suponemos que de facultades y escuelas de negocios varios. Pues bien, tras analizar intensivamente durante el día los requisitos para triunfar en el mundo empresarial, invitaron al italiano Valerio Pino (bailarín y modelo italiano, famoso en España por ser uno de los profesores del televisivo concurso 'Supermodelo'), a cerrar la jornada. Pero antes, el director del evento invitó a dos espontáneos a subir al estrado para valorar el desarrollo del mismo. Según me cuenta mi compañero, uno de los dos chavales que subieron al estrado aseguró que las jornadas habían sido muy interesantes, pero que no entendía -con mucha razón, por cierto-, por qué habían invitado a clausurarlas a un señor que no tenía nada que ver con aquel asunto y que trabajaba en un programa que denigraba a las mujeres. El público estalló en aplausos, secundando la reivindicación feminista (o femenina, como prefiráis, que ni uno ni otro término me asustan) del joven emprendedor.

Sin embargo, y tal y como estaba previsto, tras estas últimas intervenciones subió a estrado el presentador italiano, famoso por asustar con aullidos de contenido implacable a las tiernas jovenzuelas que concursan para convertirse en super modelos en un programa de Cuatro. El auditorio se convirtió en un desgañitado grito de gallina adolescente. Después de las típicas palabras de cortesía, Valerio invitó a los presentes a participar en un sorteo para asistir en directo al programa. Sacó un nombre de entre la lista de asistentes. El afortunado gritó en medio de la sala: "No quiero ir". Con el siguiente ocurrió lo mismo. Y con el tercero también. Eran todos chicos. Manteniendo la presencia de ánimo con la soltura que dan las cámaras y los platós de un programa como Supermodelo, Valerio decidió rápidamente: "Vamos a hacer una cosa: las primeras personas que suban al escenario estarán invitadas a venir al programa". Y ahí empezó la hecatombe. Según mi colega, en ese momento unas veinte jóvenes muchachas se abalanzaron sobre el estrado, en una frenética carrera hacia su pase a la tele, brincando incluso por encima de las butacas del salón de actos...

Aparte de lo divertida que debió ser la escena, me complace sobremanera saber que algunos jovenzuelos defienden con tanta vehemencia la dignidad de la mujer, utilizada en programas de televisión y concursos de belleza como objeto decorativo. Aunque en el mundo actual los hombres también decoran y sirven para vender cosas. El culto incondicional y absoluto a la belleza ya es cosa de todos. Pero gracias, chicos.

También me hace gracia que las emprendedoras del futuro se maten por conseguir un pase a la tele para ver en directo un programa como Supermodelo. ¿Una secreta vocación? ¿Simple tontería juvenil? Sea lo que sea, quedaron como el culo las nenas.

¡Por los dioses, que cunda el ejemplo!


Ahora mismo debería estar haciendo mis deberes de francés. Sí señor, estudio francés, quién sabe por qué oscura razón a estas alturas, pero lo cierto es que me está dando más de una satisfacción, y alguna totalmente inesperada y maravillosa. Pero al grano: revisando mis correos leo el de un amigo que me envía una noticia absoluta y lamentablemente increíble por inusual, pero totalmente cierta: "El hotel Villa Magna paga a sus trabajadores y les organiza actividades durante su reforma". Ojiplática me hallo, oiga.

Este lujoso hotel madrileño ha emprendido una reforma que durará algo más de un año y costará unos 40 millones de euros. Lo normal en estos casos es enviar a su casa a la gente, y luego ya veremos. Pues bien, la gerencia del hotel ha dedicido mimar a sus queridos empleados. Les pagará sus sueldos durante todo el tiempo que dure la reforma y conservarán su puesto de trabajo. Pero ahí no acaba todo. La dirección ha montado un proyecto llamado "Pause" que está organizando cursos y todo tipo de actividades para que los empleados del hotel puedan disfrutar de formación que les sea útil al reemprender su labor, y para que no estén ociosos si así lo desean, mientras dura la reforma. "Una empresa no está sólo para ganar dinero a costa de sus empleados. El Villa Magna, sin sus trabajadores, no es nada", ha dicho Franck Sibille, su jovencísimo, guapo y francés director general. ¡Ole!

Los trabajadores del Villa Magna tienen cursos de inglés, de teatro, excursiones, una página web en la que compartir experiencias e información, un periódico propio, un cibercafé en el que reunirse, e incluso apoyo psicológico por si se encuentran bajos de moral. Algunos de los trabajadores se han ido juntos a hacer el Camino de Santiago. Y sorpresa: "Cuando llegamos a Santiago, Franck Sibille nos estaba esperando con unos gaiteros, fue increíble". Otros han optado por seguir trabajando y se han colocado en otros hoteles, con la promesa de recuperar sus puestos, sueldos y antigüedad cuando acaben las obras. Además, el Villa Magna ha donado gran parte de su mobiliario a organizaciones no gubernamentales. Ganas de llorar me entran, no os digo más.