15 feb. 2007

Publi estrellas: el poder de los mitos


Si el otro día me metía con los anuncios irresponsables -esos que apelan a nuestros peores instintos-, hoy os traigo un dato que habla de esa publi guapa, bien hecha, imaginativa. Esa publi que da en el blanco sin meterse con nadie, sin pretender que seamos más egoístas, más cabrones, más mentirosos, más tontos...

La consultora Initiative ha hecho un informe sobre las marcas que más aumentaron su notoriedad el otoño pasado. Una de las que acertó de pleno fue BMW, con un spot que ha estado en boca de todos y que incluso generó una versión spanish de esos ya tradicionales mensajitos navideños. "You put water into a bottle and it becames the bottle. You put watter into a teapot and it becames the teapot. Water can flow or water can crash. Be formless, be shapeless. Be water, my friend", decía más o menos el mito Bruce Lee en un spot tan sencillo como brillante. La frasecita se convirtió en una coletilla repetida por todos.
La pasada navidad incluso recibimos una versión patria del anuncio, versión sms, divertida, pero a la que le faltaba el carisma de la imagen del que hoy sigue siendo ídolo de millones all over the world. "El tinto puede fluir o puede tumbarte. Si lo echas en un porrón, será porrón. Si lo echas en un chato, será chato. Sé tinto, my friend".

Pues bien, el famoso anuncio ha dado a BMW un incremento de notoriedad del 73% con respecto al año 2005, colocándola entre las quince marcas más recordadas durante el otoño de 2006. Y eso que en los últimos años, la compañía ha tenido campañas bastante exitosas, como aquella de "¿Te gusta conducir?". Según el informe, fueron los hombres de entre 40 y 50 años -de clases medias y altas- los más impactados por el fragmento de la entrevista de Lee. Aunque no soy hombre -pero me acerco peligrosamente a la edad de inicio del susodicho grupo-, ellos me parecen poco representativos de todo el público al que realmente llegó esta genial campaña. Por lo que yo sé, medio país repitió el slogan el año pasado al menos una vez. Viniera o no a cuento...

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