5 ago. 2007

Géneros: anuncios de preservativos

En publicidad, como en muchas otras cosas, hay géneros. No sé que entenderán los publicistas o publicitarios profesionales por géneros, pero no hablo de libros de texto, dado que no soy profesional del asunto, ni me considero experta en ningún modo. Hablo de lo que los profanos entendemos por género de un spot: anuncios de coches, anuncios de "colonia", anuncios de telefonía, anuncios de comida, de electrodomésticos, de detergente, de ropa... Es este el género al que me refiero. Y así, con esta base, me gustaría comentar de cuando en cuando en qué consisten algunos de esos género, sus tópicos, sus errores, sus logros. Y quizá mencione también algunos de esos anuncios de cada género que más me gustan o irritan.

Hoy querría empezar con los anuncios de preservativos. En los últimos tiempos los anuncios de condones se han modernizado a marchas forzadas. Ahora son atrevidos, sexys y muy modernos. Ya nada queda de aquella imagen del chiste del que iba a comprar condones a hurtadillas en una farmacia atestada, y el farmacéutico gritaba a pleno pulmón a la rebotica: "Merche, una caja de condones de 12 para el chaval". Si acaso, esa imagen sería ahora objeto de mofa si a alguien se le ocurriera recurrir al pasado para anunciar gomitas hoy en día.

Algunos spots de preservativos centran su fuerza en la sensualidad del tema, ofreciéndonos anuncios como el de la campaña de Control en la que dos enamorados encienden a voluntad todas las luces de la ciudad sólo con la fuerza de su pasión, o la de la pareja -también de una campaña de Control Spiral-, que oye los pensamientos del otro en plena evervescencia sexual. Otros anuncios serían los que aluden al sexo seguro, que normalmente está presente en las campañas institucionales sobre salud sexual, drogas, etc, aunque también en spots comerciales. Creo que todos recordaréis aquel sonado y controvertido lema "Póntelo, pónselo".

La última subcategoría o grupo dentro de las películas sobre preservativos serían los que recurren al humor para "quitar hierro" al asunto, o simplemente porque el sexo es divertido. De un humor un tanto siniestro, pero genial, era aquel anuncio francés para Zazoo Condoms en el que un padre desesperado sufre uno de los berrinches de su malcriado hijo en el super. Y desea haber usado un condón el día que lo concibió. Tiene muy mala leche, pero es realmente bueno. Dentro este subgénero humorístico he de recomendaros también las campañas realizadas para la marca argentina Tulipán por Young&Rubicam. Lo de Tulipán en España tiene doble guasa porque era el nombre de una margarina para los bocatas que anunció el popular Guillermo Fresser, bajando de un helicóptero para entrevistar a las mamás que preparan los sandwiches en la piscina mientras sus niños se daban chapuzones.

Pues bien, esta marca de preservativos, de cuyas campañas ya os mostré un ejemplo -aquel anuncio de la variedad Skin skin "sabor a frutilla" (cuyo enlace tenéis colgado en la zona del spot de la semana) tiene tantos y tan buenos anuncios que lo mejor es que acudáis a la propia web de Tulipán -que merece la pena visitar y que tiene varios premios por su diseño-, donde encontraréis los anuncios y otros cosas curiosas.

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